“Una sociedad que no cuenta con una vida familiar sana, no funciona socialmente bien”, decía Mons. Martínez Camino en una entrevista concedida recientemente. “La moral familiar, añadía, es una piedra angular de la moral social”. Y es que, los obispos, cuando tratan de iluminar la realidad del matrimonio y la familia, se están preocupando de la sociedad. Todos somos hijos de alguien, pertenecemos a una familia. Es un asunto clave desde el punto de vista personal y social, por lo que los obispos tratan de ayudar a que este asunto en el que se juega presente y futuro de la sociedad.