Hoy por hoy dos de las cuatro regiones del Ecuador
están muy afectadas por las inundaciones causadas
por los fortísimos aguaceros caídos en el país desde
el 01 de Enero de este año.En algunos sitios como
los de La Margarita, cerca de Babahoyo, el agua ha
alcanzado los dos metros cincuenta centímetros de
altura. Es de entenderse que en esta situación no
es factible ninguna actividad agrícola tal cual es
el caso del resto del suelo de las provincias de
Guayas, Manabí, Esmeraldas, El Oro; y en las de
Azuay, Cotopaxi y Loja, provincias que a pesar de
encontrase en la región andina igual su orografía
ha sufrido los embates del invierno.
Ante esta arremetida, cataclismática, de la
naturaleza que según dicen los entendidos en la
materia, entre estos el economista británico
Nicholas Stern, se debe al CALENTAMIENTO GLOBAL,
resulta por lo mismo, sino chocante o sarcástico
sí, de mal gusto, que la propaganda oficial nos
llame a cada rato a ahorrar el agua a pretexto
que no se agote cuando esta, hoy por hoy, sea por
el ya prenombrado calentamiento global o a lo
mejor por la desidia de nuestros gobernantes en
tanto y en cuanto a no haber construido, a su debido
tiempo obras de envergadura hídricas, tan comunes
en Holanda cuales son sus canales y sus diques o
en España con sus represas, obras con las cuales se
solucionaría: Las inundaciones en la época lluviosa,
la escasez de agua para el riego en la época de estío,
la construcción de centrales hidroeléctricas, con lo
cual ahorraríamos diésel importado para mover estas
turbinas.He allí una de las maneras de dejar de ser
o seguir siendo lo que el científico Teodoro Wolf nos
califico hace ya más de ciento diez años: "Un mendigo
sentado en una silla de oro" Hasta tanto no nos queda
sino seguir contando los muertos que en este período
ya se acercan a medio centenar y las pérdidas a
cantidades, que aún hoy, el mismo gobierno no puede
cuantificar.
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