Casi un mes después de la brutal muerte de su padre y su hermano, Saif al Islam, el hijo de Gadafi destinado a sucederle fue detenido en una ciudad del sur del país. Las nuevas autoridades libias confirmaron que será juzgado en Libia, aunque está reclamado por la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad. Se cierra el último capítulo del pasado de Libia, mientras el futuro se cierne amenazante, con el islamismo y la sharia como puntales del nuevo régimen. Ahora sigue la amenaza, es la sharia. Tengo la sensación que puede ser peor el remedio que la enfermedad.