Emular a la libertad, para celebrar cualquier tontera, no sé
dónde tendrá parámetros racionales, para luego convertirlos
en una convicción y actuar.
Así de esta forma, cualquier papanatas un día de estos va a
venir a celebrar el día de San Patricio o cualquier otra
liviandad, vestirse ridículamente de verde y san se acabó,
aquí no ha pasado nada...
Es la libertad, la que nos faculta pues a sugerir a que
aquellos que se encuentran en el sinsentido existencial, a
revelarles una identidad genuina, y no una clonación de lo
foráneo. Me refiero específicamente a la caterva de
enagenados que hacen una cansina alharaca, por la
celebración foránea estadounidense del "Thanksgiving".
Yo spero ver algún día, y ojalá alguien me lo señale cuando
ocurra, una sopa de Mondongo en el menú de Mc.Donalds, o un
picadillo de Chayote en el menú de Tacobell a ver si así
como los nacionales, apegados a la libertad a la que tanto
clamorean, comen lo chatarra, los americanos imitan nuestra
cultura y nuestras tradiciones.
En esta misma línea, no me extraña ahora que, una zarta de
ciudadanos "globalizados" hayan apodado a sus hijos con
nombres ingleses, asumiendo que les han hecho
un gran favor, lo que en realidad les han hecho, es
ponerles un apodo, con ridículos nombres como "Stanley
Rodríguez" digno de un robusto martillo, o "Wagner Lópéz",
marca de las escaleras, o para terminar, "Yournal Fonseca"
como el hijo del que reparte el periódico.
Esto es parte de una corriente barata de cultura light, la
que lleva casi arrastrados a jóvenes de 25 o 30 años a pasar
frente a un "Wii"4 o 5 horas, pegando brincos sin sentido
frente a un TV... ahora de plasma...
Para estos, ya existe un premio, la copa del absurdo y del
ridículo de creer que copiando irracionalmente lo que dice y
hace Vicente, así lo tendrá que hacer la gente. |