Tras los pésimos pronósticos de la Unión Europea (UE) para España, el Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó, el pasado día 10, que nuestra economía está parada. El Producto Interior Bruto (PIB) no creció entre julio y septiembre (0,0%) ni con ajustes contables y apunta a tasas negativas por el colapso de la demanda interna. Sin embargo, el portavoz del Gobierno afirmó que existen “bases sólidas” para que la economía española crezca y pueda generar empleo. ¿No les parece que insistir en la teoría de los brotes verdes, elevada a la enésima potencia, supone una tomadura de pelo a los ciudadanos? ¿Será la última de este Gobierno? ¿Tiene sentido que el Portavoz del Gobierno saque pecho en unas circunstancias como estas?