Una pintura al óleo de 1909 del artista ruso Wassily Kandinsky podría venderse por hasta 30 millones de dólares (unos 24 millones de euros) cuando se subaste en Christie's este otoño, según anunció el miércoles la casa de subastas.
"Estudio para improvisación 8", una colorida obra sobre cartón y lienzo de la serie "Improvisaciones" del pionero artista abstracto, pertenece ahora a la Fundación Volkart, un fondo benéfico formado hace 160 años por la firma suiza de materias primas Volkart Brothers.
"La serie 'Improvisaciones' de Kandinsky está en el cruce de algunas de las innovaciones más evocadoras de la era de vanguardia", dijo Brooke Lampley, responsable de arte moderno e impresionista en Christie's, que estima que se venderá por entre 20 y 30 millones de dólares.
Una cifra semejante podría marcar un nuevo récord para el artista, que logró su último máximo con 20,9 millones de dólares para su pieza de 1914 "Fuga". Ese precio, logrado en 1990, es un récord especialmente antiguo dadas las subidas de precio en el mercado del arte desde entonces.
Refiriéndose a Kandinsky y la importancia de la obra a subasta, Lampley dijo que "todas nuestras nociones contemporáneas del arte abstracto evolucionaron de pioneros como Kandinsky, que de verdad abrieron el camino para tantos por venir".
El artista, que no empezó a pintar hasta los 30 años y que enseñó en la influyente escuela Bauhaus durante una década, concibió su obra en categorías de "Impresiones", "Improvisaciones" y "Composiciones" empezando por las "Improvisaciones". La obra que va a subastar Christie's y su versión terminada fueron las últimas de esa serie.
La obra muestra cúpulas y arcos de la antigua ciudad amurallada de Kiev, con peregrinos que rodean a dos figuras masculinas a las afueras de las puertas de la ciudad.
Los historiadores del arte sugieren que una de las figuras, un espadachín, podría ser San Jorge, que aparece en las primeras obras del autor, según la casa de remates. Otras teorías indican que las figuras masculinas son los hijos Boris y Gleb de Vladimir el Grande, bajo cuya autoridad Kiev pasó de pagana a cristiana a finales del siglo X.
La venta podría ser una prueba parcial de la fuerza del mercado del arte, que se derrumbó tras la crisis financiera antes de ofrecer una recuperación muy rápida.