Milton Hall, un afroestadounidense de 49 años, murió bajo una ráfaga de tiros disparados por la policía a plena luz del día en una calle de Saginaw, en Michigan, reportó la cadena televisiva CNN.
La cadena colgó en su página web un vídeo de la balacera, filmado con un teléfono celular por un transeúnte.
En menos de cinco segundos, 46 tiros fueron disparados contra Hall, mientras la emisora precisó que sobre este controvertido asunto se abrió una investigación.
El episodio tuvo lugar el pasado primero de julio, pero se conoció solo ahora, luego de que en la noche de ayer la CNN la reportase y hoy colgase el vídeo en cuestión.
Hall, que según su madre tenía problemas mentales, estaba armado de un cuchillo y, según el fiscal del condado de Saginaw, Michael Thomas, los agentes le dispararon porque aparentemente amenazaba con agredirles.
En las imágenes, rodadas desde el otro lado de la calle, se ve al principio a Hall que discute con al menos seis agentes, moviéndose de forma nerviosa. Se le puede escuchar también que dice que era él quien había llamado a la policía.
Cuando un agente le pide que deje el cuchillo, Hall responde de manera agresiva que no tiene intención de hacerlo. Después, repentinamente, llega la ráfaga de disparos. La Cnn precisó haber contado en el vídeo al menos 30, pero la prensa local reportó que fueron 46.
"Parecía un pelotón de ejecución", afirmó la madre del hombre, Jewel Hawall, según la cual los policías "podían haber hecho otra cosa, no había necesidad de matarlo". "No era un asesino, no era un criminal", agregó la mujer.
Milton Hall vivía desde hacía 35 años en Saginaw y recibía un subsidio de la seguridad social porque estaba aquejado de una enfermedad mental. "Le conocían todos, la policía también lo conocía bien, entonces ¿por qué?", se preguntó Jewell Hall.
El caso salió a la luz a pocos días de un episodio análogo ocurrido en el centro de Nueva York, a pocos pasos de Times Square, donde la policía mató a un hombre que, detenido para un control antidroga, extrajo un cuchillo de cocina con una lama de 15 centímetros y lo agitó entre la multitud.
Los agentes lograron aislarlo y después le dispararon al menos 13 tiros. También en esta oportunidad, varias personas que estaban en las inmediaciones grabaron la trágica secuencia con teléfonos celulares y cámaras de vídeo.