El candidato republicano Mitt Romney ofreció este jueves a una audiencia de latinos una reforma migratoria permanente que adoptaría de ser elegido presidente, comprometiéndose a dar prioridad a las familias de inmigrantes que quieren permanecer juntas en Estados Unidos, a quienes se gradúen en el país y a quienes se enrolen en el ejército.
“La reforma migratoria no es sólo un imperativo moral, sino una necesidad económica”, dijo Romney ante la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO, por su sigla en inglés), en Florida, a la vez que prometió agregar una “Green card (tarjeta de residente) al diploma de aquellos graduados universitarios que se quieran quedar en Estados Unidos” y “estampar” el pasaporte de aquellos que opten por servir en el ejército de Estados Unidos.
Romney dijo que pensaba priorizar las tarjetas de residentes para padres e hijos y facilitar que permanezcan bajo un mismo techo.