Mientras la campaña presidencial estadounidense cobraba forma esta semana, el personal de Mitt Romney dio lo que espera sea un paso crucial: Ann Romney, la esposa del candidato, se hizo una cuenta en Twitter.
Romney hizo su debut en la red de microblogs el miércoles, en respuesta a un estratega demócrata que dijo que la mujer del ex gobernador de Massachusetts no había "trabajado ni un día de su vida".
"Tomé la decisión de quedarme en casa y criar cinco chicos", dijo Ann Romney en su tuit. "Creanme, fue un trabajo duro".
Twitter se ha convertido en el campo de batalla de la campaña de 2012, en el que vuelan los ataques verbales y se comprueba la fuerza del rival, todo con un límite de 140 caracteres por mensaje.
La página se ha convertido en una fuente instantánea de material para los equipos políticos que quieren guiar la cobertura mediática y volver la atención de los votantes a temas que creen ayudarán a su candidato.
También allí se produce el control de daños, y por ejemplo dos grandes nombres de la campaña a la reelección del presidente, el demócrata Barack Obama, su asesor David Axelrod y su director de campaña Jim Messina, escribieron rápidamente sus propios mensajes el miércoles por la noche en apoyo de Ann Romney.
Para la campaña de Romney, que ha dirigido su objetivo a ganar a Obama en las elecciones del 6 de noviembre después de que su principal rival republicano se retirase esta semana, Twitter es la mejor forma de presentar deprisa el punto de vista de Ann Romney.
"Ese mensaje tenía que compartirse en tiempo real", explicó Zac Moffat, director digital de Romney. "Era necesaria una respuesta. La señora Romney pensó que ése era el caso. No sé si una nota de prensa hubiera encontrado el mismo valor en el mismo momento".
El espíritu combativo forma parte de lo que es Twitter.
Un estudio de 2011 del Centro de Investigación Pew reveló que los comentarios sobre Romney eran mucho más negativos en Twitter que en blogs o en los medios en general.
No es el único criticado en la red de microblogs. El estudio de Pew señaló que las opiniones negativas sobre Obama superaron a las positivas por 3 a 1.
En la era de Internet, las campañas presidenciales suelen dirigirse a la última innovación digital. Ahora Twitter se ha erigido en el líder para dar forma a las campañas. También se merece el mérito de acelerar el ritmo del proceso.
Obama se unió a Twitter en abril de 2007, pero no ha sido hasta este ciclo de elecciones cuando su cuenta se ha convertido en una fuerza en la política presidencial. Más de 14 millones de personas siguen ahora su cuenta.
Por su parte, el candidato conservador republicano Newt Gingrich tiene 1,4 millones de seguidores en Twitter y Romney tiene 430.000.
Todos ellos se quedan lejos de la estrella del pop Lady Gaga, que tiene más de 22 millones de seguidores, el equivalente a la población de Australia.