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Cuatro editoriales y el gigante informático Apple han hecho propuestas a la Comisión Europea para poner fin a su investigación sobre un supuesto acuerdo para limitar la competencia en el mercado europeo de los libros electrónicos, según ha anunciado el ejecutivo europeo.
"En el marco de su investigación sobre la distribución de libros electrónicos, la Comisión Europea ha recibido propuestas de Apple y cuatro editoriales internacionales: Simon & Schuster, Harper Collins, Hachette Livre y Verlagsgruppe Georg von Holtzbrinck", ha asegurado el comisario europeo de la Competencia, Joaquín Almunia, en un comunicado.
"Celebro el hecho de que los cinco grupos hayan hecho propuestas para lograr rápidamente resolver esta investigación, abierta en diciembre de 2011. Llevamos a cabo fructíferas discusiones con los editores, sin prejuzgar el resultado", ha añadido. No se ha dado ningún detalle sobre el contenido de estas propuestas.
Guardiana de la competencia en Europa, la CE va a evaluar las propuestas y asegurarse de que son suficientes para mantener la competencia en el mercado europeo de los libros electrónicos, en pleno auge tras la aparición del iPad, de Apple.
Una sexta compañía, la editorial Penguin (del grupo británico Pearson), es objeto de la investigación abierta por Bruselas, si bien no ha hecho propuestas. "La investigación está todavía en curso", subraya Bruselas en su comunicado.
Cuatro meses de investigación
La Comisión abrió su investigación en diciembre, considerando que las seis compañías cerraron acuerdos ilegales en los que se entregaron a prácticas que tenían por objeto restringir la competencia. Bruselas estudia además la naturaleza y las cláusulas de los contratos de las editoriales con los minoristas en lo que concierne a la venta de los libros electrónicos.
Los acuerdos globales entre los editores, que poseen los derechos de las obras, y los distribuidores tienen como consecuencia que estos últimos no pueden aplicar los precios que deseen, lo que resulta perjudicial para el consumidor.
Al final, esto podría haber influido sobre los precios de venta de los libros electrónicos, afectando así a los consumidores.