Alentados por el inesperado éxito de su película casera que parodiaba Star Trek, los cineastas finlandeses Samuli Torssonen y Timo Vuorensola decidieron crear una comedia de ciencia ficción a mayor escala sobre unos nazis que viven en el espacio.
Con poco dinero o personal profesional, ambos pidieron ayuda a sus seguidores y recibieron un millón de euros. Ese dinero convenció a unos inversores alemanes y australianos para ofrecer varios millones más.
La nueva película "Iron Sky", una burla sobre los nazis, que vuelven a la Tierra en 2018 tras vivir en la cara oculta de la Luna desde 1945, es un ejemplo del fenómeno creciente en Finlandia y otros países nórdicos: el uso de 'crowdsourcing' para rodar películas, crear leyes y empezar empresas de tecnología.
Los países nórdicos son líderes en 'crowdsourcing', según los emprendedores, ya que decenas de negocios siguen el camino abierto por programas de código abierto nacidos en Finlandia como MySQL y Linux y aprovechan el entusiasmo del público y los altos niveles educativos de la región.
Algunos dicen que el 'crowdsourcing' ha funcionado porque los pueblos nórdicos se han visto obligados a trabajar juntos para sobrevivir a los duros inviernos cuando las temperaturas pueden caer a hasta 40 grados bajo cero.
"En Finlandia y otros países nórdicos, hemos tenido que trabajar duro juntos contra las fuerzas de la naturaleza. Creo que eso ha tenido un impacto profundo", dijo Joonas Pekkanen, fundador de un grupo sin ánimo de lucro llamado Ministerio Abierto que invita al público a tratar de influir en la legislación finlandesa.
"Hay un espíritu de trabajo en equipo y compartir los beneficios de ese trabajo".
En el mes que ha transcurrido desde su lanzamiento, han recogido unas 140 ideas de posibles leyes, desde legalizar la eutanasia a dejar de aplicar el cambio horario que pretende ahorrar energía.
El Parlamento finlandés ha dicho que está abierto a cualquier propuesta con un mínimo de 50.000 firmas y Pekkanen prevé que la primera ley nacida de esta experiencia se vote a principios de 2013.
Prevé reproducir este sistema en otros países cuya legislación permite que los ciudadanos propongan leyes, como en el este de Europa o en España.
Los datos de la Wikipedia, la enciclopedia gratuita en Internet, subrayan esta anomalía cultural entre los finlandeses y otros pueblos nórdicos.
Unos 100 finlandeses por cada millón de habitantes han editado más de cinco artículos de la Wikipedia, muy por encima de la media de contribución de 23 angloparlantes por cada millón.
Un dos por ciento de la población finlandesa ha respondido a un llamamiento del Gobierno a ayudar a digitalizar el archivo nacional comprobando si los documentos escritos a mano están transcritos correctamente online.
"Los finlandeses siempre quieren participar: es la tierra prometida de las organizaciones ciudadanas", dijo Kai Lemmetty, cuya 'startup' basada en el crowdsourcing Snipplist.com fue inaugurada esta semana. Invita a los usuarios a compartir artículos e información online y pretende ganar dinero con la publicidad.
El emprendedor finlandés Ville Miettinen dice que los elevados costes laborales en los países nórdicos son una motivación importante para el desarrollo de software basado en la comunidad.
"Es difícil y caro contratar a personas en los países nórdicos", dijo Miettinen, cofundador de Microtask, que ayuda a compañías a externalizar parte de su trabajo encontrando procesos pequeños que cualquiera puede hacer.
Parte del software libre con más éxito del mundo, que comparte el código fuente e invita a los desarrolladores a mejorar sus productos, ha sido creado en el norte de Europa. Linux, el sistema operativo más popular del mundo en servidores, y el software de bases de datos MySQL, comprado por 1.000 millones de dólares por Sun Microsystems luego adquirida por Oracle, tienen raíces finlandesas.