El gasto del consumidor estadounidense registró en febrero su mayor aumento en siete meses pese a que el ingreso personal subió moderadamente, lo que podría llevar a los analistas a modificar sus expectativas sobre un fuerte retroceso del crecimiento económico durante este trimestre.
El Departamento de Comercio dijo el viernes que el gasto del consumidor subió un 0,8 por ciento debido a que aparentemente las familias intensificaron las compras de vehículos motorizados pese a un alza en los precios de la gasolina.
El gasto de enero fue revisado a un alza del 0,4 por ciento desde la lectura preliminar de un avance del 0,2 por ciento.
Economistas consultados por Reuters esperaban que el gasto personal, que representa dos tercios de la actividad económica de Estados Unidos, subiera un 0,6 por ciento el mes pasado.
Al ser ajustado por inflación, el gasto subió un 0,5 por ciento, la mayor alza desde septiembre, tras haber aumentado un 0,2 por ciento en enero. Eso podría llevar a los analistas a elevar su estimación de un crecimiento económico del 2 por ciento para el primer trimestre.
La economía creció un 3 por ciento en el último trimestre del 2011 impulsada por una reconstrucción de los inventarios de las empresas, efecto que se perdería en el actual trimestre.
El gasto del consumidor subió un 2,1 por ciento en el cuarto trimestre y el incremento de febrero sugiere que los consumidores están tomando con tranquilidad el alza en el precio de la gasolina, ahorrando menos para compensar sus bajos ingresos.
El gasto en bienes duraderos subió un 1,6 por ciento en febrero tras avanzar un 1,4 por ciento en enero. En tanto, el gasto en servicios creció un 0,4 por ciento.
El ingreso personal subió un 0,2 por ciento en febrero tras un alza del mismo margen en enero. El aumento estuvo por debajo de las expectativas de analistas de un avance del 0,4 por ciento.
Si se descuenta la inflación, el ingreso disponible de los hogares tras ajustarlo por impuestos e inflación cayó un 0,1 por ciento luego de haber bajado otro 0,2 por ciento en enero.
Dado que el alza del consumo supera al del ingreso, la tasa de ahorros bajó a un 3,7 por ciento, la menor desde agosto del 2009.
El informe mostró además moderadas presiones inflacionarias, lo cual debería seguir apoyando el gasto.
El índice de precios para gastos en consumo personal subió un 0,3 por ciento tras un alza del 0,2 por ciento vista en enero. En los 12 meses a febrero, el indicador -conocido por su sigla en inglés de PCE- aumentó un 2,3 por ciento, menos que el incremento del 2,4 por ciento visto en enero.
Este índice a nivel subyacente, que excluye los precios volátiles de los alimentos y la energía, subió un 0,1 por ciento el mes pasado tras un avance del 0,2 por ciento en enero. En 12 meses hasta febrero, el PCE subyacente subió un 1,9 por ciento, el mismo margen que en enero.
A la Reserva Federal le gusta ver este último índice cerca del 2 por ciento.