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España se proclama campeona del mundo de fútbol tras derrotar a Holanda gracias a un gol de Andrés Iniesta en el tramo final de la segunda parte de la prórroga. El conjunto español fue mucho mejor que el holandés y mereció el triunfo por fútbol, calidad y contundencia.
Iniesta recibió un balón en el área y fusiló al meta Maarten Stekelenburg con un tiro cruzado en el minuto 116 (1-0).
España sigue de esta forma los pasos de Alemania, Francia y Brasil al reunir simultáneamente los títulos mundial y continental de fútbol.
La final comenzó como se esperaba: España buscó el balón y quiso combinar una y otra vez, mientras que Holanda sólo quería mantener al rival lejos de su portería. Los primeros minutos fueron de un abrumador dominio español, con una circulación de balón veloz, con mucho sentido, y creando ocasiones claras. Sergio Ramos, Xavi o Villa se arrimaron a la meta de Stekelenburg con peligro, pero no lograron materializar ningún gol.
Holanda vio que si el partido discurría por esa dinámica se le escapa la final, por lo que optó por cortar el ritmo español a base de faltas. Es una lástima que un equipo que históricamente ha sido el paradigma del buen fútbol ahora opte por este estilo muchas veces barriobajero, en el que el guión lo marcan Van Bommel y De Jong, dos futbolistas que rozan la violencia en muchas acciones cada partido. El centrocampista del Bayern acabó la primera parte con una tarjeta amarilla, pero hizo méritos para llevarse tres o cuatro, mientras que el del Manchester City realizó una entrada criminal a Xabi Alonso a la altura del pecho, una de las imágenes del Mundial.
La ‘Oranje’ logró su objetivo y desconectó a España del encuentro. El juego de los de Del Bosque dejó de ser fluido, y se embarcaron en “peleas” con sus rivales holandeses. En este tipo de partidos es difícil abstraerse y lo habitual es que el equipo con mayor capacidad técnica termine optando por remangarse y ‘pegar’. Fue lo que ocurrió, y el partido se igualó, lo que benefició a Holanda.
Evidentemente, el gran culpable de que la Final del Mundial pareciera por momentos un combate fue Howard Webb, el árbitro inglés que dirigió el encuentro. Su actuación fue calamitosa, permitiendo numerosas faltas y perdonando amarillas a jugadores como Heitinga o Van Bommel, que debieron abandonar el terreno de juego expulsados. Esto desquicia al que recibe las faltas, pero España supo mantener el tipo.
En las segunda ocasiones llegaron las ocasiones más claras para ambos combinados. Por parte de los españoles, Villa y Sergio Ramos pudieron abrir el marcador con remates que no suelen fallar, mientras que Robben dispuso de dos contragolpes que finalizaron en sendos manos a manos con Casillas, pero en ambas el portero de Móstoles se agigantó y salió ganador. Los corazones de millones de personas se aceleraron en ese instante, pero es en estas situaciones cuando Iker demuestra que es el mejor guardameta del mundo.
Con varios jugadores tulipanes amonestados, la entrada de Navas en el campo por Pedro (que se diluyó con el paso de los minutos) se veía como la opción más adecuada, ya que encarando y regateando podría sacar la segunda amarilla a algún rival. La idea no obtuvo los frutos esperados porque el extremo del Sevilla optó en muchas ocasiones por centrar en lugar de intentar superar o buscar la falta de su marcador.
El partido desembocó en la prórroga de manera injusta. Era una injusticia porque Holanda no hizo ningún mérito para seguir viva: los penaltis eran un gran premio, un premio excesivo. Las ocasiones llegaron para España, pero siguió negada ante gol. Cesc, Iniesta y Navas tuvieron oportunidades muy claras de anotar algún gol, pero por el telón sobre la portería tulipán seguía echado.
Pero en ocasiones, el fútbol es justo. Y en esta final lo fue con España y con Iniesta, el mejor jugador de este campeonato. Cuando los penaltis acechaban, apareció el de Fuentealbilla para abrir, al fin, el cerrojo holandés. Con un derechazo desde dentro del área, una acción que entrará en la historia, que veremos hasta la saciedad en televisión, superó a Stekelenburg y dio el Mundial a ‘La Roja’. Un remate que hizo campeón del mundo a España. Un tiro para la leyenda.