Los "Santos" de Nueva Orleans buscarán devolverle la alegría a una ciudad devasatada por el huracán "Katrina" hace cuatro años y medio cuando enfrenten a los "Potros" de Indianápolis en Tampa, Florida, en la final de la Liga Nacional de Footbal Americano (NFL).
Pero no sólo la esperanza de todo un pueblo precede a la decimoctava edición del Super Bowl (o Super Tazón), el evento deportivo del año por excelencia en Estados Unidos, con una audiencia que se estima rondará los 100 millones de telespectadores, incluído el presidente Barak Obama.
Frente a semejante mercado potencial y pese a la crisis financiera que llevó a bautizar esta final como "El Super Bowl de la recesión II", la cadena CBS (dueña de los derechos de transmisión) cotizó los anuncios publicitarios de 30 segundos en tres millones de dólares, o sea 100.000 dólares por segundo.
Pero no fue el valor de los spots lo que generó polémica esta vez, sino la decisión de CBS de levantar un comercial perteneciente a un sitio en Internet de encuentros para homosexuales y reemplazarlo por otro que se opone al aborto.
El aviso vetado de ManCrunch.com muestra la imagen de dos hombres besándose apasionadamente y frotando sus manos dentro de una caja de patatas fritas mientras observan un partido de football americano, lo que al parecer fue demasiado chocante para los directivos de la cadena, que le bajaron el pulgar.
Los directivos de CBS sí consideraron aceptable al anuncio que lo reemplazará, cuyo contenido es abiertamente anti abortista y fue producido por un grupo católico tradicionalista, decisión que generó la airada protesta de varias asociaciones feministas, entre otras.
El aviso aprobado pertenece al grupo "Focus on the Family" y muestra a la madre del campeón de football americano Tim Tebow confesando que cuando estaba embarazada de su quinto hijo se enfermó y los médicos le aconsejaron abortar. Ella no consideró la opción y dio a luz al hoy astro de este deporte.
Más allá de las polémicas y del dinero, los "Santos" de Nueva Orleans irán por la gloria, pues de conquistar el título se convertirán en el primer equipo de la ciudad del jazz en lograrlo, siendo ya el primero en llegar a esta gran final.
La posibilidad de una consagración llevó a agotar con casi nueve días de anticipación las entradas en el legendario Mardi Gras de Nueva Orleans para seguir las instancias del partido, al tiempo que se organizó un desfile para el martes por las calles de la ciudad que se realizará sea cual fuese el resultado.