La Comisión Latina sobre el Sida de Nueva York alertó hoy sobre el aumento del consumo de la peligrosa droga conocida como "crystal" entre la población homosexual latina, lo que está derivando en un aumento del contagio del virus VIH, informa EFE.
El crystal (metanfetamina) -también llamada "tina" y "pnp"- es una droga muy usada entre los hombres gays, ya que potencia su capacidad sexual durante 48 horas y les permite mantener múltiples relaciones en una misma noche.
En un informe presentado hoy por la comisión se detalla que el consumo de esta droga, de alto poder adictivo, conlleva a comportamiento sexuales "irresponsables", en los que no se usa el preservativo, lo que incrementa el contagio del sida y otras enfermedades venéreas, según datos de los servicios sanitarios locales.
El presidente de la comisión, Dennis de León, explicó que los adictos a esta droga pueden mantener de diez a quince relaciones en una misma noche.
Los homosexuales de origen hispano, en cuanto que son inmigrantes, utilizan esta droga "como medio de integración en la comunidad gay" de la ciudad, señaló hoy Francisco, un adicto durante dos años a la metanfetamina que prefirió no dar su nombre completo.
Añadió que la mayoría de los afectados accede a la droga a través de internet, con "un gran desconocimiento de lo que hacen, ya que no saben inglés y acuden a fiestas que ven anunciadas en la red, donde se suministra "tina" y "pnp", pero no saben qué es".
"Cuando vine de Colombia encontré una comunidad gay que no estaba reprimida como sucede en mi país y quise formar parte de ella", afirmó Francisco, y comentó que su adicción a esta droga le hizo perder el trabajo y separarse de su familia.
Los latinos representan el 16 por ciento de la población del estado en Nueva York, pero suponen el 30 por ciento de los casos de sida hasta 2003, según asegura el informe.
El crystal es un estimulante que daña las células cerebrales y ocasiona trastornos en el sistema nervioso, que pueden producir depresión, alucinaciones y paranoia, elimina el apetito y deteriora los dientes.
Esta droga, que también se conoce como "speed", "meth", "chalk", "ice" o "glass", se puede fumar, inhalar, ingerir e inyectar, lo que incrementa el riesgo de contagio del sida por vía intravenosa.
Los efectos pueden verse todavía en adictos que han estado alejados de su consumo durante diez o más meses, aunque existe un "gran desconocimiento de los daños que la droga produce", explicó Juan Carlos Sandoval, coordinador de la investigación.
"Otro de los aspectos más preocupantes es que muchos de los latinos entrevistados no son conscientes de su adición", destacó Dennis de León.
La Comisión Latina, que ha iniciado una campaña de prevención por todos los barrios neoyorquinos, destacó que las autoridades locales y estatales están "descuidando" a la comunidad latina en la prevención y tratamiento de este tóxico.
El trabajo de esta organización es sobre todo informativo, a través de carteles en los que relaciona el consumo del "crystal" con el sida, y de colaboración con agrupaciones latinas de Nueva York mediante talleres educativos.
El presidente de esta organización explicó que la campaña se extiende a todos los barrios de Nueva York porque la metanfetamina se consume "más allá de Chelsea" y afecta también a los heterosexuales.
La concejal del ayuntamiento neoyorquino Margarita Lopez mostró su preocupación ante la falta de programas estatales que aborden esta adición, que requiere de un "protocolo específico" debido a que su dependencia es "psicológica y física".
Agregó que esta investigación demuestra que la metanfetamina afecta a la comunidad latina a pesar de que "hasta ahora este dato siempre se había negado", y pidió a las autoridades estatales que elaboren estudios para cuantificar su incidencia.