George Bush ha anunciado hoy la puesta en marcha de la Iniciativa de Lenguas de Seguridad Nacional, con el objetivo de impulsar el interés y la capacidad de los estadounidenses para hablar otros idiomas, y fortalecer así la guerra contra el terrorismo.
El programa se centrará en idiomas que Bush ha calificado de "necesidad crítica", como el árabe, chino, ruso, hindi y farsi. Apunta, en principio, a estudiantes jóvenes en escuelas públicas y universidades, ofreciéndoles incentivos financieros para estudiar con seriedad una lengua. Para ello, Bush aspira a obtener 114 millones de dólares del Congreso en el año fiscal 2007 para costear la iniciativa.
Algunos participantes del plan deberán comprometerse a optar a un empleo en el gobierno una vez que finalicen sus estudios para devolver la ayuda económica, señaló Barry Lowenkron, funcionario del Departamento de Estado.
Lowenkron también aclaró que el programa apunta a mejorar la competitividad económica, y no solamente a alcanzar necesidades de seguridad nacional.
Apenas el 44% de los estudiantes estadounidenses en la secundaria aprende una lengua extranjera, y un 70% de ellos estudia español. Menos del 2% de los estudiantes de secundaria aprende las cinco lenguas identificadas como de "necesidad crítica".