Un equipo de cirujanos del Hospital Infantil La Fe de Valencia (España) han advertido del peligro que supone que los niños pequeños manipulen juguetes que lleven imanes o pilas de botón, ya que la ingesta accidental de estos elementos puede provocar perforaciones en el intestino. Los imanes están presentes en juguetes magnéticos como mecanos o ajedreces, que son "muy atractivos" para los niños, "e incluso algunos de ellos se regalan en bolsas de patatas fritas".
Los imanes, al ser ingeridos, se atraen en el abdomen, perforan todas las asas intestinales que se encuentran en medio y pueden provocar una peritonitis, según ha explicado el cirujano pediátrico Carlos Gutiérrez.
"Cuando se ingiere un imán o varios" a la vez "no pasa nada y se eliminan por las heces", pero "si se ingieren a diferente tiempo, cuando uno ha pasado a una parte del intestino y el otro a otra, hay un mecanismo de atracción magnética" entre ellos "que hace que todos los intestinos que están entre los dos campos magnéticos" se atraigan y se peguen. En ese momento, prosigue el Doctor Gutiérrez, "se produce una necropsis por compresión, unas perforaciones en el intestino y puede que haya otro tipo de complicaciones, como pegaduras u obstrucciones". Estos imanes "son armas muy peligrosas en el abdomen".
No se trata de un problema muy común, aunque ya se han producido varios casos en España, el último de ellos hace unos días en un hospital madrileño. Precisamente, el Hospital Infantil de la Fe trató hace unos meses a un niño de tres años que había ingerido un par de imanes que acompañaban a unos juguetes, cuya atracción le provocó dos perforaciones de 3-4 milímetros. El Doctor Gutiérrez cree que no hay que ser alarmistas pero advierte de que, con doce casos en todo el mundo, "ya tenemos suficiente número para recomendar a los fabricantes o a las autoridades" que etiqueten "adecuadamente" estos juguetes y que adviertan en los mismos del peligro que pueden suponer los imanes "por su poder magnético".
En Japón, además, se han dado varios casos dada la tradición de tratar enfermedades reumáticas con pulseras magnéticas.
PILAS DE BOTÓN
Pero los imanes no son los únicos elementos peligrosos en juguetes para niños. También hay que tener cuidado con piezas pequeñas y con las pilas de botón, "que tienen una cubierta que en contacto con el ácido gástrico desaparece y se produce una perforación por agresión química del intestino". Si no se eliminan estas pilas en poco tiempo, "pueden producir perforaciones en estómago y esófago, sobre todo".
El doctor Gutiérrez incidió en que "no hay que alarmar", aunque recomendó ir a un centro adecuado "y ponerse en manos de los especialistas" cuando los padres comprueben que su hijo se ha tragado un imán, pues puede ser peligroso. Su ingesta en varias tomas, añadió, requiere "cirugía urgente", que puede ir acompañada de complicaciones ya que "la perforación produce salida de contenido intestinal hacia el peritoneo, con gérmenes e infección".
Hay que tener cuidado también, dijo, con pequeños juguetes de plástico como pequeños globos de agua o ventosas, "que puede ser ingeridos y aspirados y en la vía resiratoria puede causar una asfixia en cuestión de minutos", e incluso con frutos secos.
En este sentido, comentó que los niños pequeños "no tienen una maduración adecuada de la glotis y con mucha frecuencia los alimentos no pasan al tubo digestivo, sino que pueden pasar a los pulmones".
Lo mejor, añadió, es prevenir y quitar del alcance de niños menores de tres años "frutos secos, juguetes pequeñitos y piezas menores de tres centímetros".