Las asociaciones de gays y lesbianas celebraron hoy la aprobación por el Parlamento español de la ley que regulará los matrimonios homosexuales, que fue criticada con dureza por los grupos católicos y de defensa de la familia tradicional.
Los primeros hablaron de “conquista histórica” y los segundos de “día triste”, después de que la ley que permitirá a las personas del mismo sexo casarse y adoptar hijos recibiera la luz verde de la mayoría del Congreso de los Diputados (cámara baja).
La ley promovida por el gobernante Partido Socialista (PSOE) fue aprobada por 187 votos a favor y 147 en contra, que incluyeron a los diputados del conservador Partido Popular (PP) y a los de UDC, una formación nacionalista catalana de orientación democristiana.
Cuatro diputados se abstuvieron.
España se convirtió así en el cuarto país del mundo que regulará los matrimonios entre homosexuales, después de Holanda, Bélgica y Canadá, que ratificó una ley similar hace dos días.
Las organizaciones homosexuales llamaron a la sociedad a celebrar que España ha demostrado que “otra sociedad es posible” y convocaron a los ciudadanos a participar en el desfile que, con motivo de la celebración del “orgullo gay”, se celebrará el sábado en Madrid.