Los funcionarios llamaron al escuadrón antibombas por si un paquete que les pareció sospechoso pudiera contener un explosivo, que finalmente guardaba un juguete erótico.
Los funcionarios de una oficina estadounidense de Correos tuvieron ayer un buen susto. Un extraño paquete blanco llamó su atención por lo que cuando fueron a revisarlo, se encontraron con que estaba vibrando de forma misteriosa.
Tras avisar a la Policía local, los agentes decidieron evacuar el edificio. Después llegó un equipo especializado para analizar y desactivar artefactos peligrosos; mientras helicópteros y coches de Policía rodeaban el lugar temiendo lo peor.
Sin embargo, el contenido del paquete resultó finalmente, inofensivo ya que al abrir el paquete, se dieron cuenta que lo que tanto vibraba en la caja no era más que un juguete sexual.