Tras prolongadas horas de búsqueda y de rescate, las autoridades salvadoreñas de socorro confirmaron hoy que a causa de las fuertes lluvias del pasado fin de semana fallecieron 33 personas, mientras que otras 3.000 fueron evacuadas en
distintos lugares del país.
La tragedia mayor se produjo en Cuisnahuat, provincia de Sonsonate, donde un camión volcó y fue arrastrado por la corriente de un río crecido por las lluvias. Murieron 22 personas, 5 aún están desaparecidas y 10 lograron sobrevivir.
Mientras, en la provincia de Ahuachapán, en los municipios de Apaneca y San Pedro Tuxtla, murieron 7 personas a causas de deslaves de tierras altas. En tanto, en la localidad de Comasagua, provincia de La Libertad, fallecieron tres personas: dos soterradas por deslaves y otra cuando intentaba socorrer a víctimas de una crecida de río.
En Mejicanos, municipio de San Salvador, se reportó asimismo la muerte de un menor de edad que fue arrastrado por la corriente de un río.
Igualmente, el Sistema Nacional de Estudios Territoriales (SNET) advirtió que pueden haber más precipitaciones y, por lo tanto, más derrumbes de zonas montañosas en al menos siete puntos del terrotorio nacional.