El gobierno de Estados Unidos respaldó la nueva ley de "Justicia y Paz", que entregará beneficios penales a paramilitares que se desmovilicen, y aseguró que ésta "servirá para ambientar la paz" en Colombia, indicó hoy portavoz oficial.
El embajador de Washington en Bogotá, William Wood, señaló que la polémica ley, que ha sido critica por organismos internacionales y por opositores del gobierno del presidente Alvaro Uribe, "puede darle el castigo justo a los culpables".
Wood le restó importancia a la controversia generada por las fuertes críticas al texto, que señalaron que la norma "es una tragedia para el país y para las víctimas del conflicto armado", ya que los grupos paramilitares purgaran sentencias "irrisorias" por sus delitos.
"Ni el gobierno, ni la oposición, ni la comunidad internacional, ni la sociedad civil, ni Estados Unidos tienen todas las respuestas a todas las preguntas, pero el debate ya se acabó", dijo el diplomático a periodistas.
Según el embajador estadounidense, la ley de "Justicia y Paz" es una "buena herramienta producto de un proceso abierto y democrático", que fue aprobada el pasado martes por el Congreso colombiano tras una férrea crítica de los opositores del gobierno.
En ese sentido, el diplomático hizo un llamado a los grupos de ultraderecha para que aprovechen el marco jurídico, que les otorgará la nueva ley, y de esa forma decidan desmovilizarse.
"La ley abre una puerta para que hayan nuevas desmovilizaciones, individuales y colectivas, para reducir las décadas de violencia contra inocentes civiles. Espero que los grupos ilegales aprovechen esta oportunidad", sostuvo.
"Estados Unidos estará preparado para ofrecer apoyo fuerte a la fuerza pública de Colombia contra quienes no se acojan a la ley", añadió el diplomático.
Washington tiene previsto apoyar financieramente el proceso de paz con los grupos paramilitares para subsidiar los programas con los cuales se capacitarán los combatientes desmovilizados.
El presidente Uribe ha respondido a las críticas de diversos sectores sobre la polémica ley de "Justicia y Paz", bajo la que se desarmarán los paramilitares, asegurando que la desmovilización de los combatientes de ultraderecha le dará la razón.
Las declaraciones del mandatario se conocieron después de que el delegado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para el proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, ultraderecha), Sergio Caramagna, aclarara su posición en las negociaciones.
Caramagna dijo que no le sorprendía la solicitud de la ONG estadounidense Human Rights Watch, que pidió a Suecia y Holanda no seguir aportando dineros a la OEA y así suspender el acompañamiento en el proceso de paz.
Por su parte, el ex presidente colombiano y ex secretario general de la OEA, César Gaviria, dijo que "la ley va a afectar las relaciones de Colombia con la comunidad internacional porque es demasiado laxa en cuanto a las penas que se van aplicar".