Google, que más allá de su función como buscador se ha convertido en una compañía de servicios online, planea extenderse a otras áreas de comunicación.
Y ahora, en otro llamativo test, está avanzado hacia el campo de la publicidad impresa. De momento ha empezado a comprar espacios de publicidad en revistas impresas especializadas (como PC Magazine y Maximum PC) y está revendiéndolos, a precios sustancialmente inferiores a las tarifas oficiales de las publicaciones, a media docena de compañías clientes.
Algunos analistas sospechan que Google está probando la idea de presentarse al mercado como una compañía idónea para todo tipo de comerciales (o anuncios), no sólo online.
Ahora está cobrando una comisión por gestionar publicidad impresa para clientes (como si fuera un intermediario; un modelo clásico), pero hay quien sospecha que estudia subastar espacios, o incluso establecer tarifas especiales para anunciantes en función de la reacción del público. Esto es, cobrar por resultados, o al menos, por C.P.M., un fee por cada 1.000 lectores, como se hace hoy en Internet.