Chile protestó este martes ante la Unión Europea por el trato discriminatorio contra ciudadanos chilenos que son rechazados al llegar a países europeos, principalmente España, y exigió que se hagan valer los términos del Acuerdo de Asociación existente entre ambas partes.
"Hemos constatado en algunos casos, y en algunos países, que se comienza a producir una política un tanto discriminatoria respecto de la entrada de personas, connacionales chilenos, sin razones aparentes y con efectos políticos bastantes negativos en nuestro país", dijo el ministro de Relaciones Exteriores chileno, Alejandro Foxley, al final del III Consejo de Asociación UE-Chile celebrado en Bruselas.
"El problema principal es España", agregó el ministro, que se quejó por el tema ante su homólogo portugués, Luis Amado, cuyo país preside la UE, y el director para América Latina en Relaciones Exteriores de la Comisión Europea, Tomás Duplá.
Foxley mencionó "historias en la televisión en Chile de personas que son rechazadas y enviadas de vuelta en el mismo vuelo que llegaron sin haber ningún motivo", en algunos casos tratándose de viajeros "en tránsito a otros países de la Unión Europea" o "turistas" que no requieren visado para ingresar a España. "Cuando eso se empieza a hacer más numeroso en cuanto a la cantidad que sufre este trato discriminatorio, se genera una mala imagen pública de un acuerdo que está funcionando muy bien en todos los planos y que debería en su fase siguiente tener un acuerdo explícito de un libre flujo de personas", indicó.
En ese sentido, el ministro chileno manifestó su expectativa de que la presidencia portuguesa de la UE intervenga para obligar a España a poner fin a estos tratos discriminatorios, aunque anticipó que planteará la cuestión a su homólogo español, Miguel Ángel Moratinos, "cuando tenga oportunidad de hablar".
"Espero que las autoridades de la Unión Europea hagan ver a los países miembros, que tienen un Acuerdo de Asociación que funciona en forma positiva, que el lado del flujo de personas, el lado humano, debería reflejar lo muy positivo que está ocurriendo en otros planos", señaló Foxley.
Según medios chilenos, en 2006 llegaron al aeropuerto internacional de Santiago un total 411 chilenos devueltos desde distintos países de Europa. En lo que va de 2007, la cifra se acerca ya a los 400, de acuerdo con esas fuentes.