Un artista británico que había previsto realizar una obra consistente en seis grifos por los que el agua saldría de forma ininterrumpida durante un año se ha visto obligado a abandonar su proyecto ante las amenazas de algunos defensores del medio ambiente.
Mark McGowan, de 37 años de edad, había previsto dejar abiertos seis grijos durante un año en diferentes puntos de Londres, para "poner un espejo" a la sociedad y mostrar los millones de litros de agua gastados cada año por el consumidor habitual y por la industria.
El artista inglés anunció el lunes que renunciaba a esta provocación por la cantidad de mensajes amenazantes que le habían llegado a su sitio de internet, donde le habían amenazado hasta con "matarle". "Si la compañía de agua no te atrapa, somos nosotros los que iremos", le previno otro correo electrónico.
Esta obra de arte, en la que McGowan pretendía malgastar 100 millones de litors de agua, no era más que la repetición en grande de una experiencia similar de 2005. McGowan dejó entonces abierto un grifo de agua durante un mes en una galería de arte de la capital británica. Esta primera tentativa ya debía durar un año, pero el artista retrocedió en su idea ante la amenaza de una acción judicial de manos de Thames Water, una de las principales compañías de agua británicas.
McGowan se dio a conocer en 2004 por empujar un cacahuete a través de Londres con la nariz. Era una forma, según él, de ilustrar los problemas de endeudamiento de los estudiantes británicos.