Israel mató el viernes a siete hombres de Hamás con disparos de misiles disparados desde helicópteros en venganza por un ataque mortal de un cohete palestino, lo que supone reanudar su política de asesinatos selectivos contra extremistas, mientras la tregua que comenzó hace cinco meses parece estar deshaciéndose.
El grupo radical islamista Hamás dijo que la política de venganzas con ataques aéreos contra coches en Gaza y Cisjordania "abrirá las puertas del infierno" para Israel, y que está reconsiderando su compromiso con el alto el fuego.
El aumento de la violencia, una de las peores rachas desde que el gobierno israelí y la Autoridad Nacional Palestina llegaran el pasado mes de febrero a un acuerdo de alto el fuego, ha incrementado la posibilidad de que haya alteraciones en el plan de retirada de la Franja de Gaza previsto por Israel para el próximo mes.
La respuesta israelí se produce un día después de que una joven israelí de 22 años muriese en un lanzamiento de cohetes contra Israel. Este hecho provocó el enfrentamiento interno más duro en años entre los palestinos, entre radicales y las fuerzas de seguridad, que intentaron evitar más lanzamientos.
Dos adolescentes palestinos que no iban armados murieron en los enfrentamientos producidos el jueves, lo que ha despertado los temores a que estalle una guerra civil. Otras 26 personas resultaron heridas, seis de ellas miembros de las fuerzas de seguridad y el resto civiles, la mayoría involucrados en el cruce de disparos.
La Autoridad Palestina declaró el estado de emergencia en Gaza, y el presidente Mahmud Abas, que se esfuerza para salvar una tregua con Israel y mantener la cara ante Hamás, ordenó a las fuerzas de seguridad que respondan, ante las amenazas de represalias israelíes.
Hamás y otros grupos extremistas quieren dar la impresión de que están expulsando a los israelíes, pero estos han asegurado que aplastarán cualquier esfuerzo que intente perturbar la evacuación de los 8.500 colonos de Gaza, que viven en la Franja entre más de 1,3 millones de palestinos.
INTERCAMBIO DE VIOLENCIA
Las fuerzas israelíes respondieron primero al lanzamiento del cohete con una serie de incursiones aéreas en Gaza al amanecer del viernes sin causar víctimas, hasta que tres militantes de Hamás murieron cuando un helicóptero israelí lanzó un ataque cerca del asentamiento judío de Ariel, en Cisjordania, dijeron testigos palestinos.
Pocos minutos después, otro ataque similar daba de lleno en un coche en la ciudad de Gaza y mataba a los cuatro miembros de Hamás que viajaban en él, indicaron autoridades médicas.
"La calma está desvaneciéndose en el viento, y el enemigo sionista es el responsable", declaró el portavoz de Hamás Mushir Al Masri.
Las autoridades palestinas y los líderes del grupo se recriminaron mutuamente por los enfrentamientos, pero también iniciaron las conversaciones para calmar la situación.
Estos fueron los peores enfrentamientos entre palestinos desde mediados de la década de los años 90, cuando la policía mató a más de una decena de manifestantes en enfrentamientos contra individuos que lanzaban piedras en los exteriores de una mezquita con fuerte presencia de Hamás.