El idioma español gana terreno en el Congreso de Estados Unidos con legisladores que se atreven a hablarlo en el Senado y otros que lo aprenden, organizan ruedas de prensa bilingües y suman hispanos a sus equipos de comunicación para cortejar a la minoría más importante del país.
"Creo que pronto nadie va a hablar inglés en el Congreso", broméo Michael Shifter, del instituto de análisis Diálogo Interamericano, convencido de que "la tendencia a hablar en castellano va a aumentar en los próximos años".
"Muchos políticos están aprendiendo español. Es un fenómeno que refleja la realidad demográfica, cultural y política del país", explicó el analista a la AFP, al referirse al creciente peso político de los latinos, que los convirtió en un codiciado objetivo electoral en los últimos años.
La tendencia a comunicar en castellano "se inició hace cinco o seis años a raíz del creciente número de la población latina y de los medios en español", explicó Fabiola Rodríguez, directora para los medios hispanos del líder de la minoría demócrata en el Senado, Harry Reid, cargo creado a principios de año.
En el partido republicano, Alejandro Burgos decidió, hace poco más de un año, emitir sus manifestaciones públicas también en español y se declaró totalmente convencido de que "el futuro de nuestro partido depende en gran parte de nuestra habilidad para atraer a más hispanos".
Tras el éxito del presidente George W. Bush en las últimas elecciones, en las que obtuvo entre 35 y 45% del voto hispano, Burgos no disimuló su intención de ir a por más.
El castellano cobró tanta importancia, que políticos como el líder de la mayoría republicana del Senado, Bill Frist, con aspiraciones presidenciales, tomó la iniciativa de aprender español y, con su inconfundible acento texano, ya se atrevió a grabar en dicho idioma un mensaje sobre el CAFTA (Tratado de Libre Comercio con Centroamérica).
Además de Frist, numerosos congresistas como los demócratas Hillary Clinton y John Kerry contrataron a hispanos bilingües para su equipo de relaciones con la prensa y contribuyeron a la multiplicación de comunicados en español y conferencias de prensa bilingües en el recinto del Congreso.