Tony Meléndez no tiene manos, y fue admirado por Juan Pablo II. El hombre 'con los pies de Dios' -como es conocido- llegó a Colombia a "inundar con su música de esperanza los espíritus de los colombianos, tan abatidos por los hechos de violencia", dijo Marvin Medina, responsable de prensa de Meléndez, a France Press.
El sorprendente cantautor, de 41 años, tocó su guitarra frente a Juan Pablo II en 1987, de quien recibió un beso y el consejo de "continuar llevando esperanza a todo el mundo", dijo Meléndez.
"No me digan que no pueden" es el mensaje que el nicaragüense comparte. "Yo sin brazos escribo, toco, manejo, estoy casado y tengo hijos, entonces todos podemos", dijo Meléndez.
El nicaragüense, que por culpa de la talydomida -droga ingerida por su madre- nació sin brazos, señaló que ya es hora de que "Colombia viva en paz y abandone el dolor".
Meléndez interpretó su música el jueves en el coliseo deportivo El Campín, en Bogotá, donde fueron invitados para escucharlo soldados discapacitados. El 6 de marzo en el tradicional teatro Jorge Eliécer Gaitán.