Reconocimiento explícito de la Casa Blanca, a través de Donald Rumsfeld, de que EE.UU. ha perdido la batalla de la comunicación frente al islamismo radical. El Secretario de Defensa ofreció el viernes 17 una interesante conferencia en Nueva York, en el Council on Foreign Relations, uno de los think tank más activos de la ciudad, donde dejó claro que los extremistas logran colocar en la opinión pública musulmana mensajes distorsionados anti-americanos beneficiándose de Internet y las nuevas tecnologías y las TVs por satélite.
Un ejemplo: cuando saltó la noticia, que luego resultó falsa, de que los carceleros de Guantánamo habían arrobajo el Corán por el W.C., se inflamó el ambiente y hubo muertos y disturbios. Nadie esperó a la confirmación. Rumsfeld también se refirió al asunto recurrente de las torturas en Abu Girab, mientras se minimizan los descubrimientos de fosas comunes de víctimas de asesinatos masivos de Saddam Hussein.
"Hoy estamos en la primera guerra de la historia que es poco convencional y se desarrolla en la era del e-mail, blogs, blackberries, instant messaging, cámaras digitales, Internet global, teléfonos móviles, video cámaras portátiles, canales 24 horas de noticias y televisión por satélite".
"En Túnez, por ejemplo, el mayor periódico tiene una circulación de 50.000 ejemplares, en un país de 10 millones de habitantes. Pero es que en el barrio más pobre se pueden ver anténas de satélite en cada uno de los tejados", declaró Rumsfeld.
El Secretario de Defensa recordó la declaración de Ayman al-Zawahiri, el lugarteniente de Bin Laden, de que "más de la mitad de esta batalla tiene lugar en los medios de comunicación, y nosotros estamos intentando ganar la mente y los corazones de los musulmanes".
"Actuamos con una peligrosa deficiencia. Tienen una infaestructura que es reactiva, no proactiva, y actua en horario de ocho horas al día, mientras que nuestros enemigos operan 24 horas al día", comentó.