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El Papa Benedicto XVI defiende derecho a libertad religiosa que se debate en MéxicoSábado, 24 marzo 2012IBLNEWS, AGENCIAS El papa Benedicto XVI puso énfasis en su visita a México en defender la libertad religiosa justo cuando el Congreso de este país debate una reforma constitucional que permitiría, por ejemplo, actos religiosos fuera de los templos y en general mayor exposición pública de los credos. En su primer mensaje en tierra mexicana, el papa Benedicto XVI subrayó la necesidad de defender el derecho fundamental de la libertad de culto como parte integral de la dignidad humana. "Esta dignidad se expresa de manera eminente en el derecho fundamental a la libertad religiosa, en su genuino sentido y en su plena integridad", afirmó el Papa. Católicos de México, que anhelan una voz de aliento por la brutal violencia del narcotráfico que ha costado la vida a decenas de miles de personas, recibieron con fervor el viernes al Papa Benedicto XVI, quien prometió rezar por ellos y combatir la maldad de las drogas. En medio de vítores de cientos de personas congregadas en el llamado aeropuerto de El Bajío, en el central estado de Guanajuato, el Sumo Pontífice arribó a México, el segundo país con más católicos en el mundo después de Brasil, y fue recibido por el presidente Felipe Calderón y su esposa. "En estos días pediré encarecidamente al Señor y a la Virgen de Guadalupe por este pueblo", dijo Benedicto XVI en un discurso tras arribar a México. "Y rezaré especialmente por quienes más lo precisan, particularmente por los que sufren a causa de antiguas y nuevas rivalidades, resentimientos y formas de violencia", agregó. Los fieles del Guanajuato, un bastión clave del catolicismo mexicano con imponentes iglesias coloniales, han dicho que esperan del Papa una voz de aliento ante la brutal violencia que ha cobrado unas 50,000 vidas desde el 2007. "México también ha sufrido, Su Sanidad lo sabe, la violencia despiadada y descarnada de los delincuentes", dijo Calderón en su discurso de bienvenida. "Su visita particularmente en estas circunstancias es un gesto de solidaridad y de fraternidad con nuestro pueblo que nunca olvidaremos", agregó el presidente en una ceremonia que incluyó bailables y música de mariachi. El Papa dijo horas antes a reporteros a bordo del avión que lo trasladó desde Roma, que es necesario "desenmascarar al mal" del narcotráfico en México, origen de la ola de violencia. "Debemos hacer todo lo que sea posible para combatir este destructivo mal que ataca la humanidad y nuestra juventud", afirmó. El Papa se entrevistará el sábado con Calderón, cuya estrategia de combate a los poderosos cárteles de la droga está bajo serios cuestionamientos, a pocos meses de que los mexicanos elijan a quien lo sucederá a partir del 1 de diciembre. La industrial ciudad de León, famosa por fabricar zapatos, estaba llena de fotografías del Papa Benedicto XVI y miles de fieles se amontonaron en el recorrido de más de 35 kilómetros que hizo a bordo del "papamóvil" desde su llegada hasta el colegio donde pernoctará por tres noches En parte del trayecto, en el que la gente ondeaba banderas de el Vaticano y gritaba "Benedicto, hermano, ya eres mexicano", jóvenes vestidos de blanco colocaron una gran manta de letras negras que dice "Papa, reza para que se acabe la violencia y regrese la paz". "Escogimos este mensaje porque aquí en México se ve mucha delincuencia", dijo Martín Zamora, un estudiante de 16 años que desde las siete de la mañana estuvo esperando el paso de El Papa. "Los jóvenes últimamente hemos preferido este camino de unirse a la delincuencia en lugar de combatirla, entonces el Papa puede venir aquí a curar a los jóvenes", agregó. Pese al fervor católico que brota en León, en el resto del país Benedicto XVI no despierta tanta expectativa como su antecesor Juan Pablo II, que visitó México en cinco ocasiones. La fe católica en México se ha visto disminuida por una menor labor pastoral, lo que ha permitido a iglesias protestantes ganar terreno, pero también por el escándalo del padre mexicano Marcial Maciel, quien por décadas abusó sexualmente de seminaristas y llevó una doble vida, algo que fue reconocido por la Iglesia recién en 2010. Maciel, uno de los favoritos de Juan Pablo II, fue enviado por la Iglesia en el 2006 a una vida de penitencia y encierro, pero sin haber enfrentado a la justicia y cobijado por el imperio económico que formó con las donaciones de familias millonarias mexicanas. "El entusiasmo que se está viviendo en León no es el mismo entusiasmo que está viviendo el país", dijo Bernardo Barranco, especialista en temas religiosos y quien escribió el prólogo del libro que lleva el nombre de "La voluntad de no saber". "El tema de los abusos del padre Maciel evidentemente viene a opacar (la visita del Papa)", agregó. Una encuesta divulgada el viernes por el periódico Milenio mostró que un 82 por ciento consideraba "Santo Padre" a Juan Pablo II, mientras que sólo un 2 por ciento ve de esa manera a su sucesor. El Papa desarrollará todas sus actividades, incluida una multitudinaria misa el domingo a la que asistirán cientos de miles de personas, en Guanajuato. Según la encuesta, un 72 por ciento de los consultados dijo esperar que el Papa se refiera a la inseguridad que vive el país, frente a un 24 por ciento que prefiere que no lo haga. "Sabemos que tiene que darnos un mensaje de que esto puede cambiar. Aquí estamos hartos, no es posible que sigamos igual", dijo Rubén Santibáñez, médico de una asociación de doctores católicos cuya hermana viajó desde Los Angeles para ver al Papa y en su camino se encontró con avenidas bloqueadas por narcotraficantes en la occidental ciudad de Guadalajara. |
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© IBLNEWS. New York 2013 |
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