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Haití recibe con mucha dificultad la ayuda internacional, mientras la cifra de muertos aumentaJueves, 14 enero 2010IBLNEWS, AGENCIAS El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dijo el jueves que su país destinará 100 millones de dólares en ayuda para Haití después del sismo que devastó la empobrecida nación caribeña. El mandatario también anunció el envío de tropas y barcos a Haití para colaborar con los esfuerzos de recuperación y rescate de damnificados por el sismo. "Ustedes no serán abandonados", dijo Obama en un discurso televisado, mientras su Gobierno intenta movilizar rápidamente los esfuerzos de rescate tras el terremoto que se cree causó la muerte de decenas de miles de personas. Al mismo tiempo, funcionarios cercanos a los ex presidentes George W. Bush y Bill Clinton -quien es enviado especial de Naciones Unidas en Haití- dijeron que ambos habían acordado colaborar en los esfuerzos de rescate. Una fuente cercana al tema dijo que Obama habló por teléfono con Bush el miércoles por la noche para coordinar su asistencia. Clinton y el ex presidente George H.W. Bush, padre del antecesor de Obama, se unieron en un enorme programa internacional para prestar ayuda luego del tsunami que en el 2004 destruyó el sur de Asia y dejó 226.000 muertos en 13 países tras un sismo en Indonesia. Obama, que afronta su primera prueba ante desastres naturales desde que asumió el poder hace un año, dijo que ordenó a su Gobierno lanzar "un esfuerzo rápido, coordinado y agresivo para salvar vidas y apoyar la recuperación en Haití". "Decimos claramente y con convicción al pueblo de Haití que ustedes no serán abandonados. No serán olvidados. En su hora de mayor necesidad, Estados Unidos está con ustedes. El mundo está con ustedes", sostuvo Obama. Mientras trabaja contra el tiempo para salvar tantas vidas como sea posible y ayudar a los haitianos a buscar entre los escombros, Estados Unidos enviará a algunos agentes de sus fuerzas armadas al país más pobre del hemisferio occidental. Varios efectivos de la Guardia Costera estadounidense ya están en Haití para proveer servicios, como suministro de agua y apoyo técnico en la masiva operación logística. "Elementos de la división aérea 82 de las Fuerzas Armadas arribarán hoy. También desplegaremos una unidad expedicionaria de marines, el portaaviones USS Carl Vinson y la embarcación hospital de la Marina Comfort", anunció Obama. En una muestra de apoyo para Haití, Obama ofreció habló junto a altos funcionarios de su Gobierno, incluyendo el secretario de Defensa Robert Gates, la secretaria de Estado Hillary Clinton, la secretaria de Seguridad Nacional Janet Napolitano y el vicepresidente Joe Biden. La Administración Federal de Aviación (FAA por sus siglas en inglés) impuso una suspensión a todos los vuelos desde el espacio aéreo estadounidense hacia Haití para evitar que los aviones se queden sin combustible. En un momento, once aviones estuvieron circulando sobre la nación caribeña sin poder aterrizar. Las autoridades haitianas están administrando el tráfico aéreo en el país, donde han estado llegando vuelos con ayuda civil y militar estadounidense desde el devastador terremoto del martes, dijeron funcionarios. Vuelos militares que transportan generadores, equipos de purificación de agua y medicinas tienen la prioridad para aterrizar. La FAA ha activado un centro de gestión de emergencias para coordinar el tráfico aéreo estadounidense hacia Haití. Funcionarios estadounidenses dijeron que el aeropuerto de Puerto Príncipe está saturado y que las operaciones en terreno no podían descargar o mover los suministros a zonas aledañas lo suficientemente rápido para dar más espacio a nuevos vuelos. El servicio comercial de transporte aéreo ha sido suspendido, aunque las aerolíneas están asistiendo con los vuelos de ayuda humanitaria. La capital de Haití se transformó en un gigantesco cementerio y aguardaba este jueves la ayuda internacional tras el terremoto que, según el Gobierno de ese país, podría haber causado más de 100.000 muertos. Cientos de miles de personas pasaron su segunda noche a la intemperie, sin agua ni luz a causa del seísmo de 7 grados de magnitud que arrasó Puerto Príncipe el martes por la parte. Decenas de miles se instalaron en Campo de Marte, una de las principales calles de la capital del país más pobre de América, que se transformó en un enorme campo de refugiados. Justo frente a esa multitud de desamparados, edificios estatales arrasados, como el Palacio Presidencial y varios ministerios, parecían reflejar la impotencia de las instituciones haitianas. Miles de personas en pánico trataron de refugiarse en Petion-ville, un suburbio de Puerto Príncipe, tras el rumor del arribo de un tsunami. "Algunas personas sintieron fuertes vibraciones. De pronto hizo mucho frío y decían que el agua subía", dijo a la AFP una mujer que se dirigía a Petion-ville. Sin embargo ningún elemento concreto permitía confirmar una subida de las aguas. "Algunos propagan esos rumores fantasiosos para facilitar el saqueo de casas", dijo la directora de un hotel que pidió no ser identificada. El derrumbe de plantas eléctricas sumió a Puerto Príncipe en una oscuridad total. Las comunicaciones, de por sí precarias, están totalmente cortadas. El envío de heridos a centros hospitalarios es casi imposible debido a que las calles están intransitables. El primer ministro, Jean Max Bellerive, estimó en más de 100.000 la cantidad de fallecidos. Los cadáveres rescatados quedan en el suelo cubiertos con telas, en tanto los sobrevivientes rondan como perdidos. Muchos buscan parientes o comida y otros escarban con sus manos en busca de personas sepultadas. En la desolada Puerto Príncipe no aparecen ambulancias, bomberos o máquinas excavadoras. Tras el peor terremoto en 200 años, a los haitianos les falta todo. "Algunos mueren de frío, de deshidratación o de heridas que podrían ser curadas fácilmente", dijo en Nueva York el ex presidente estadounidense Bill Clinton, enviado especial de la ONU para Haití. Según Clinton, en los próximos 10 o 15 días los servicios de socorro deberán concentrarse en atender necesidades básicas como víveres, abrigo y primeros auxilios. Numerosos países y organizaciones humanitarias comenzaron a enviar alimentos, equipos de auxilio, médicos y hospitales de campaña para atender a las víctimas y rescatar a los atrapados en los escombros. Estados Unidos, varios países latinoamericanos y europeos, la Cruz Roja Internacional, la Secretaría General Iberoamericana y el Banco Interamericano de Desarrollo anunciaron el envío de dinero, alimentos, voluntarios, bomberos, expertos y hasta perros especializados en búsquedas. El Gobierno ruso despachó este jueves un avión con un equipo de socorristas y se comprometió a enviar más ayuda, incluyendo un hospital de campaña, personal y material médico. Un portaviones de la Marina estadounidense es esperado este jueves tras la decisión del presidente Barack Obama de emprender una acción "rápida, ordenada y enérgica" para ayudar a Haití. El Pentágono inició el envío de barcos, equipos de socorro y expertos. Brasil, que ejerce el mando militar de la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (MINUSTAH), envió a su ministro de Defensa, puso en marcha un puente aéreo y preparó ocho aviones con asistencia humanitaria, además de destinar 15 millones de dólares de ayuda. El Banco Mundial anunció que desbloqueará 100 millones de dólares adicionales para Haití, que detenta la renta per cápita más baja de toda América y tiene a 80% de sus casi 9 millones de habitantes en la pobreza. |
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© IBLNEWS. New York 2013 |
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