La orden, que llega meses después de que un jurado declarara que Google no infringió las patentes de Oracle, insinúa la posibilidad de un mundo oculto cubierto por la prensa de pago e inyecta incertidumbre a este caso ampliamente seguido"Al tribunal le preocupa que las partes y/o sus abogados pudieran haber retenido o pagado a autores ya sea en papel o por internet, periodistas, comentaristas o blogueros, quienes han y/o podrían publicar comentarios sobre las cuestiones del caso", escribe el juez de distrito de Estados Unidos William Alsup